Te has decidido a montar tu primer indoor y, de repente, mil dudas: ¿qué luz? ¿hace falta extractor? ¿y todo eso de medir el pH? Respira. Montar un armario es más fácil de lo que parece si lo divides en piezas. Aquí tienes lo que necesitas de verdad, en qué orden y sin gastar de más.
Qué necesitas (y qué no) para empezar
Hay equipo imprescindible y equipo «ya veremos». Esto es lo que sí o sí debería tener un armario funcional:
- Iluminación: el motor del cultivo. Un buen LED dimensionado a tu espacio.
- Extracción + filtro de carbón: saca calor, humedad y olores. Imprescindible.
- Ventilador interior: mueve el aire dentro (tallos fuertes, menos hongos).
- Medición: medidor de pH y EC, y un termohigrómetro. Es lo que te evita cultivar a ciegas.
- Riego y nutrición: agua, nutrientes básicos y con qué regar.
Pieza por pieza, sin agobios
1. La luz
Es donde más se nota la inversión. Elige el LED según los metros que vas a cultivar y respeta la distancia a la planta. Si dudas con la potencia, te lo explicamos con tabla aquí:
→ Cuántos vatios de LED necesitas por m² · ver iluminación
2. El aire (extracción + ventilación)
Sin renovación de aire, la humedad y el calor se disparan y aparecen problemas. El extractor saca el aire viejo; el ventilador lo mueve dentro. Para calcular el caudal que necesitas:
→ Cómo elegir el extractor (calcular m³/h) · ver clima y ventilación
3. La medición (lo que separa a los que aciertan)
Aquí está el secreto de los que cultivan bien: miden. Un medidor de pH y EC y un termohigrómetro te dicen lo que pasa de verdad dentro del armario. Es barato y se amortiza a la primera cosecha que no pierdes.

Temperatura y humedad de un vistazo (con mínimos y máximos).
7,95 €4. Riego y nutrición
Con qué regar y qué darle de comer. Empieza con una nutrición base y ve añadiendo según fase. Y recuerda: ajusta el pH al final de la mezcla.
El orden de montaje
- Coloca el armario en un sitio con toma de corriente y algo de ventilación en la habitación.
- Monta la extracción arriba (con el filtro de carbón dentro) y deja entradas de aire abajo.
- Cuelga la luz a la altura que indique el fabricante para la fase de inicio.
- Pon el ventilador interior moviendo el aire por encima de las plantas, sin apuntarlas directo.
- Coloca el termohigrómetro a la altura de la canopia y comprueba temperatura y humedad.
- Prepara el riego, mide pH y EC, y a cultivar.
«Primero el aire y la medición, luego los caprichos. Un armario que respira y se mide perdona casi todos los errores de novato.»
Presupuesto: por dónde empezar sin pasarte
Si vas justo, prioriza en este orden: luz → aire → medición → riego. Y un truco para ahorrar: los kits salen más a cuenta que comprar pieza a pieza, y ya vienen pensados para combinar bien.
Empieza con buen pie
El Pack Medición Esencial te resuelve de golpe el apartado que más gente descuida (y que más cosechas salva): medir pH, EC y clima.
Ver todos los packs →Errores típicos de principiante
- Quedarse corto de extracción: el calor frena el cultivo. Es el fallo nº1.
- No medir nada: cultivar «a ojo» es jugar a la lotería.
- Regar de más: el exceso de riego mata más plantas que la sequía.
- Demasiada luz para el espacio: si no puedes refrigerarla, sobra.

