Si tuviéramos que quedarnos con un solo consejo para principiantes sería este: riega menos de lo que crees. El exceso de riego es, con diferencia, lo que más plantas mata en un indoor. Y lo curioso es que sus síntomas se parecen mucho a los de la falta de agua, así que es fácil equivocarse y empeorarlo. Vamos a quitarte esa duda para siempre.
La regla de oro: no riegues por calendario
«Cada dos días» o «todos los días» no funciona, porque el consumo de la planta cambia con su tamaño, la fase, la temperatura y la luz. La planta riega cuando lo necesita, no cuando lo marca el reloj. ¿Y cómo lo sabes? Mirando el sustrato y la maceta.
Señales de que te estás pasando (o quedando corto)
| Señal | Suele ser… |
|---|---|
| Hojas caídas y «blandas», sustrato siempre húmedo | Exceso de riego |
| Crecimiento parado y amarilleo general con tierra mojada | Exceso de riego (raíces sin oxígeno) |
| Hojas caídas y «secas», crujientes, sustrato muy ligero | Falta de riego |
| La maceta pesa muchísimo días después de regar | Riegas demasiado o el sustrato drena mal |
¿Ves la trampa? Hojas caídas pueden ser por exceso o por falta. La diferencia la da el sustrato: ¿está mojado o seco? Ahí tienes la respuesta.
Por qué el exceso de riego es tan malo
Las raíces no solo beben agua: también necesitan respirar. Si el sustrato está siempre encharcado, no hay aire entre las partículas y las raíces se «ahogan». Una planta con raíces ahogadas no absorbe bien… y acaba con síntomas calcados a los de una carencia, aunque tenga comida de sobra.
«La raíz necesita agua y aire a partes iguales. Por eso es mejor regar bien de vez en cuando que poquito todo el rato.»
Cómo regar bien, en cuatro ideas
- Deja secar entre riegos: que los primeros centímetros del sustrato se sequen antes del siguiente riego.
- Riega de forma generosa cuando toque: hasta que salga un poco de drenaje por abajo. Mejor eso que muchos riegos pequeños.
- Controla qué le das: mide la EC y el pH del agua de riego para no sumar problemas. Lo explicamos en esta guía.
- Riega a temperatura ambiente: el agua muy fría estresa las raíces.
Si automatizas el riego con una bomba, controlar lo que entra es aún más importante:
Riega con cabeza, no a ojo
Controlar el agua y lo que lleva disuelto es la mitad del éxito. En riego e hidroponía tienes bombas, depósitos y accesorios para hacerlo fácil.
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