Una plaga en un armario de cultivo no llega «de repente»: lleva días ahí, pequeña, en el envés de una hoja de abajo, esperando a que el clima le dé la razón. La diferencia entre un susto y una cosecha perdida es verla la primera semana y saber qué es. En esta guía tienes la tabla para identificar a los sospechosos habituales (bichos y hongos), cómo prevenirlos con clima e higiene, y los tratamientos que funcionan de verdad en interior, empezando por los que no dejan residuo.
La regla de oro: mirar antes de tratar
Tratar «por si acaso» es el error más caro. Cada producto tiene un objetivo concreto: el jabón mata insectos blandos pero no hace nada contra el oídio; el azufre frena hongos y ácaros pero no toca a la mosca del sustrato. Antes de comprar nada, dedica cinco minutos a inspeccionar con lupa el envés de las hojas, la unión de tallos y la superficie del sustrato. Un aumento de 30x–45x te enseña lo que a simple vista solo son «puntitos».

Con 45 aumentos y luz LED distingues huevos, larvas y adultos antes de que la plaga se note a ojo.
7,95 €Tabla: síntoma → plaga u hongo
Empieza por lo que ves en la planta. La tabla te lleva al culpable más probable y a lo que debes confirmar con la lupa:
| Lo que ves | Culpable probable | Cómo confirmarlo | Clima que lo favorece |
|---|---|---|---|
| Puntitos amarillos/blancos en el haz; telillas finas entre hojas en casos avanzados | Araña roja (ácaro) | Envés: puntos móviles rojizos o translúcidos, huevos redondos | Calor (>27 °C) y ambiente seco |
| Manchas plateadas irregulares, «rasguños» brillantes, puntos negros (excrementos) | Trips | Insectos alargados, muy finos, que corren al mover la hoja | Calor y poca renovación de aire |
| Nube de mosquitas blancas al agitar la planta; hojas pegajosas | Mosca blanca | Adultos y escamas larvarias en el envés | Calor y humedad alta |
| Brotes deformados, hojas nuevas rizadas, melaza pegajosa, hormigas | Pulgón | Colonias verdes/negras en brotes y envés | Crecimiento tierno, exceso de nitrógeno |
| Mosquitos negros pequeños que vuelan bajo, plántulas que se marchitan | Mosca del sustrato (sciáridos) | Larvas translúcidas con cabeza negra en la capa superior del sustrato | Sustrato siempre húmedo |
| Polvo blanco harinoso sobre las hojas, primero en manchas redondas | Oídio (hongo) | Se quita al frotar con el dedo (a diferencia de un residuo) | Cambios bruscos de humedad, aire estancado |
| Zonas grises/marrones blandas dentro de las flores, pelusa gris | Botritis (podredumbre gris) | Al abrir la flor, interior marrón y húmedo | Humedad >55 % en floración, flores densas, poco aire |
| Planta decaída pese a estar regada; raíces marrones, blandas y con olor | Pythium (podredumbre de raíz) | Raíces sanas son blancas y firmes; enfermas, viscosas | Exceso de riego, agua caliente (>24 °C), poco oxígeno |
Fíjate en la última columna: casi todas tienen un clima favorito. Por eso la prevención empieza por el termohigrómetro, no por el insecticida.
Prevención: la primera defensa es el clima y el aire
En interior tú controlas el ambiente, y eso es una ventaja enorme frente al exterior. Si mantienes estos cuatro pilares, la mayoría de plagas ni siquiera arrancan:
1. Clima en rango y estable
La araña roja adora el calor seco; los hongos, la humedad alta y estancada. Mantener la temperatura y la humedad dentro de los valores de cada fase (los tienes en la tabla de temperatura y humedad por fase) y, sobre todo, evitar picos al apagarse la luz es la medida preventiva más eficaz que existe. Un termohigrómetro con memoria de máximas y mínimas te cuenta lo que pasa de noche, cuando no miras.
2. Movimiento de aire y renovación
Un ventilador que mueva suavemente las hojas dificulta que los ácaros se asienten y evita las bolsas de aire húmedo donde germinan los hongos. Y un extractor bien dimensionado (aquí cómo calcular los m³/h) renueva el aire y baja la humedad en floración. Si además la entrada de aire lleva una malla o filtro, cierras la puerta a trips y mosca blanca que vienen de fuera.
3. Higiene
- Retira hojas caídas y restos vegetales del suelo del armario: son incubadoras.
- Limpia herramientas de poda con alcohol entre plantas.
- No entres al cultivo justo después de estar en el jardín o con otras plantas: los trips y la araña roja viajan en la ropa.
- Deja secar la capa superior del sustrato entre riegos: sin humedad permanente no hay mosca del sustrato.
4. Cuarentena y trampas centinela
Toda planta nueva (esqueje, plantón de vivero) pasa una semana aislada y revisada con lupa antes de entrar. Y dentro del armario, un par de trampas adhesivas te avisan de los voladores (trips, mosca blanca, mosca del sustrato) antes de que los veas tú: si la trampa se llena, tienes un problema en marcha.

El color azul atrae especialmente a los trips: colgadas junto a las plantas actúan de alarma temprana y reducen la población adulta.
10,95 €Tratamientos: de menos a más agresivo
El orden importa. En interior, y sobre todo en floración, quieres lo que funciona sin dejar residuo en lo que vas a cosechar. Esta es la escalera que seguimos:
Lucha biológica: depredadores y parásitos
Son insectos y ácaros beneficiosos que se alimentan de la plaga. No dejan residuo, no generan resistencias y siguen trabajando mientras haya presa. Funcionan mejor al principio de la infestación y con un clima razonable (la mayoría quieren 20–27 °C y humedad moderada).
- Araña roja: Phytoseiulus persimilis, un ácaro depredador que come más rápido de lo que la plaga se reproduce. También Neoseiulus californicus, más tolerante al calor y a la falta de presa.
- Trips y mosca blanca: Amblyseius swirskii en sobres colgados en la planta.
- Pulgón: larvas de Chrysoperla carnea (crisopa) o la avispilla parásita Aphidius colemani.
- Mosca del sustrato: el ácaro del suelo Hypoaspis miles o nematodos Steinernema regados en el sustrato, que atacan las larvas.

El depredador natural de la araña roja: se libera sobre las hojas y elimina la plaga sin dejar ningún residuo en la planta.
42,95 €Importante: no apliques insecticidas (ni jabón ni neem) en los 5–7 días anteriores a soltar depredadores, o matarás a los buenos junto con los malos.
Jabón potásico
Actúa por contacto sobre insectos de cuerpo blando (pulgón, mosca blanca, trips, araña roja): disuelve su cutícula y los deshidrata. No es sistémico y no deja residuo apreciable. Se pulveriza mojando bien el envés, siempre con la luz apagada o a punto de apagarse (para no quemar la hoja), y se repite cada 3–5 días durante dos o tres semanas para alcanzar a los que eclosionan después.

Insecticida de contacto apto para uso frecuente: limpia pulgón, mosca blanca y araña roja sin agredir la planta.
12,95 €Aceite de neem
El extracto de neem (azadiractina) no mata al instante: corta la alimentación y bloquea el desarrollo de larvas y ninfas, con lo que la población se hunde en una o dos semanas. Combina muy bien con el jabón potásico (que además ayuda a emulsionarlo). Se aplica igual: envés bien mojado, luces apagadas, cada 5–7 días. Evítalo en floración avanzada: el aceite deja sabor y olor en las flores.
Azufre
Es el clásico contra el oídio y también frena ácaros. Se usa en polvo micronizado o mojable, y tiene dos condiciones que no puedes saltarte: no aplicar por encima de 28–30 °C (quema las hojas) y no mezclar ni alternar con aceites (neem incluido) en menos de 2–3 semanas. Es un tratamiento de crecimiento y prefloración; en floración plena, mejor bajar la humedad y retirar hojas afectadas.
Bacillus thuringiensis
Una bacteria que solo afecta a larvas de insectos concretos. La variedad kurstaki es para orugas (que muerden hojas y flores) y la variedad israelensis para larvas de mosquito y mosca del sustrato, regada sobre el sustrato. Es inocua para las plantas, para ti y para los depredadores, y no deja residuo: por eso es una de las pocas opciones válidas hasta el final de la floración.

Tratamiento biológico contra orugas y larvas: eficaz, selectivo y utilizable hasta el final del cultivo.
14,95 €Todos estos tratamientos y sus alternativas los tienes reunidos en lucha biológica y en el resto de la sección de nutrientes y tratamientos.
Y los hongos: oídio, botritis y pythium
- Oídio: retira las hojas más afectadas, sube la circulación de aire y evita los bandazos de humedad entre día y noche. Azufre en crecimiento; en floración, bicarbonato de potasio pulverizado y control de clima.
- Botritis: corta y saca del armario la parte afectada en una bolsa (las esporas vuelan), baja la humedad por debajo del 50 %, aumenta la extracción y aclara la planta para que entre aire entre las flores. No hay tratamiento «curativo» eficaz: es prevención pura.
- Pythium: deja secar el sustrato entre riegos, oxigena la solución (una bomba de aire en el depósito, o hidroponía con más burbujeo), mantén el agua por debajo de 22–24 °C y añade beneficiosos (Trichoderma, bacterias) que ocupen el sitio del hongo. Si las raíces están muy dañadas, la planta rara vez se recupera del todo.
Plan de acción, paso a paso
- Inspecciona cada 2–3 días con lupa: envés de hojas bajas, brotes nuevos y superficie del sustrato. Revisa también las trampas adhesivas.
- Identifica con la tabla de arriba. Si dudas entre dos, haz foto con la lupa del móvil y compara.
- Corrige el clima primero: mira el termohigrómetro (máximas y mínimas) y ajusta ventilación y extracción. Sin esto, cualquier tratamiento es un parche.
- Aísla o poda lo peor: hojas muy afectadas fuera del armario, en bolsa cerrada.
- Elige el tratamiento menos agresivo que funcione para esa plaga y esa fase: biológico o jabón en floración, azufre o neem solo en crecimiento.
- Repite según el ciclo de la plaga: lo que mata adultos hoy no toca los huevos de mañana. Tres aplicaciones separadas 3–5 días es lo mínimo.
- Confirma con la lupa a los 10–14 días que no hay adultos ni huevos nuevos. Solo entonces relaja la vigilancia.
«La mejor plaga es la que ves cuando son diez, no cuando son diez mil. Lupa, trampa y termohigrómetro cuestan menos que una cosecha.»
Cuándo actuar y cuándo esperar
- Actúa ya si ves araña roja o botritis: son las dos que más rápido se descontrolan en interior. Una semana de retraso puede costarte el cultivo.
- Actúa esta semana con trips, mosca blanca y pulgón: son rápidas pero menos destructivas al principio.
- Vigila y corrige el riego con la mosca del sustrato: en plantas adultas es más molesta que peligrosa; en plántulas y esquejes sí conviene tratar.
- En las dos últimas semanas antes de cosechar, limita las intervenciones a bajar humedad, mover aire, retirar lo afectado y, como mucho, Bacillus thuringiensis. Nada de aceites ni azufre a esas alturas.
Prevenir es más barato que curar
Una lupa, trampas adhesivas y un termohigrómetro con máximas y mínimas son el kit de vigilancia con el que la mayoría de plagas no pasan de anécdota. Y si ya está ahí, en tratamientos tienes desde depredadores hasta jabón y Bacillus.
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